Mi socio me estaba robando hasta que lo descubrí con una prueba de polígrafo. Te cuento los detalles.

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La historia que estas a punto de leer, es absolutamente real. Asi que te prevenimos que este tipo de casos existe y mucho más frecuente de lo que te imaginas.

Jorge y yo, formamos una empresa de publicidad en textiles.

Durante 5 años, los dos trabajamos duro, día y noche. Logramos formar una empresa sólida y con muy buenos clientes. Cuando al fin llegaron los días de abundancia, los dos comenzamos a gastar con mucha holgura, como si ambos fuéramos ricos. Sin embargo, los dos respetábamos la vida privada uno del otro.

Como en toda empresa, los chismes comenzaron a correr. Los empleados se acercaban a mí, alertándome de malos manejos en las mercancías y en los movimientos de las cuentas del banco. Mi lealtad con Jorge era tal, que incluso me moleste con la gente que trataba de advertirme.

Los clientes también comenzaron a quejarse de faltantes en las mercancías entregadas. Las cuentas no eran claras. De pronto un día había dinero suficiente en una cuenta de banco y al otro dia desaparecía y Jorge argumentaba pago a proveedores pendientes o compra de materia prima, compostura de máquinas, etc.

Uno de nuestros proveedores también se acercó a decirme que Jorge le pedía facturas sin mercancías y pedía que no me dijeran nada.

Con mucho dolor y duda, llego el momento de hablar con Jorge, el cual se molestó mucho cuando toqué el tema. Ese día se fue de la empresa muy molesto y no regresó en tres días. Tiempo que ocupó para pensar en cómo iba a enfrentar el problema, pero a la vez yo también pensé decididamente que hacer.

Cuando al fin Jorge regresó a la empresa, le pedí que tomáramos las cosas con calma. Le dije que todo se iba a solucionar, lo cual logró tranquilizarlo. Sin embargo, un amigo me recomendó que buscara la ayuda de una empresa dedicada a realizar Evaluaciones de Confianza en la gente.

Me explicaron que si tenía sospechas de mi socio, podían llevar a cabo la Prueba del Polígrafo y con ella, podrían ayudarme a saber toda la verdad con un porcentaje muy alto de veracidad, ya que es una prueba científicamente comprobada y eficaz.

Aquí el único problema era convencer a Jorge de que aceptara hacer la prueba. Pero un día en que las cosas estaban de lo más tranquilas y habíamos recobrado la alegría de siempre, regresando de la comida le pedí que me acompañara a mi oficina.

En presencia de dos testigos colaboradores de la empresa y de toda nuestra confianza, le pedí que ambos nos sometiéramos a una prueba de confianza. Argumenté que se trataba de nuestra empresa y nuestro futuro y que era muy importante que los dos estuviéramos seguros de nuestra lealtad e integridad.

Al principio se volvió a molestar mucho y desesperado decía que era innecesario, que cómo era posible? Sin embargo, al darse cuenta que estaba acorralado, decidió aceptar.

En nuestra sala de juntas se encontraba ya instalado el equipo de poligrafía con el personal certificado que llevaría a cabo la prueba. Tenían instrucciones muy precisas para:

  • Saber si Jorge había estado robando a la empresa,
  • Si había hecho mal uso de los recursos de la empresa
  • Si estaba coludido con proveedores y clientes
  • Si había fraudes en la contabilidad de la empresa

Los resultados se nos entregaron al día siguiente y evidentemente Jorge resultó positivo en todas las acusaciones o sospechas en su contra. Al mismo tiempo le entregaron los míos y se dio cuenta que en mi caso yo no había ni mentido ni defraudado a la empresa.

En ese momento Jorge aceptó por primera vez su culpabilidad. Llegamos a un convenio civil en el cual Jorge aceptaba retirarse de la empresa cediendo todas sus acciones, el control de las cuentas bancarias, el trato con los proveedores y clientes. Todo esto a cambio de no denunciarlo a las autoridades y enfrentar una demanda legal.

La mayoría de las empresas familiares en nuestro país, están formadas por relaciones personales basadas en la confianza. Sin embargo, como seres humanos caemos en la tentación, en la ambición desmedida, en las adicciones, en los excesos de poder, y desde luego, en el robo o fraude.

Es por esto que nadie está exento de cometer errores graves que se llegan a convertir incluso en delitos.

Una Evaluación de Confianza es necesaria siempre y en todo tipo de personal. Es una cultura que debemos implementar en todas las empresas y organizaciones con la finalidad de prevenir. Pero en los casos cuando ya tenemos un asunto claro, sospechas, o un incidente ilícito, la recomendación es hacer una Prueba de Polígrafo por Caso Específico, con un porcentaje del 99% de eficiencia y veracidad.

Si hoy te encuentras en una situación parecida al caso que acabamos de platicarte, no dudes en contactarnos y en muy breve tendrás la respuesta en tus manos. 

Mucha suerte y éxito.

Las consecuencias de una mala selección de personal.

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